23 de junio de 2016

Verte

Ese momento. Cruce de miradas.
Temo que me mire cuando yo lo hago.
¿Ha caso él hará lo mismo 
cuando me distraigo? 

Verte y observar 
tus hermosos ojos.
es mi mayor antojo.

Verte, imposible respirar.
Es verte y alucinar.
No poder dejar de soñar.

Verte, fiel desafío.
Me confundo, 
pierdo mi camino.

Es fuerte, porque solo con verte 
me derrites.
Que triste que no lo necesites.

Verte. Sonrisa en mi cara.
Sentirme una tarada.
Verte. Mi corazón se acelera.
Estamos en invierno, no en primavera.

Tu boca

Como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

- Cortazar

13 de junio de 2016

love

- Amar es peligroso.
-Sé de eso- respondí -. Ya conocí el amor. Amar es como una droga. Al principio hay una sensación de euforia, de entrega total. Después, al día siguiente, quieres más. Todavía no te has enviciado, pero te ha gustado la sensación, y te parece que puedes mantenerla bajo control. Piensas en la persona amada durante dos minutos y la olvidas durante tres horas.
   "Pero al poco tiempo te acostumbras a esa persona, y pasas a depender totalmente de ella. Entonces piensas en ella durante tres horas y la olvidas durante dos minutos. Si no está cerca, experimentas las mismas sensaciones que los viciosos cuando no consiguen droga. En ese momento, así como los viciosos roban y se humillan para conseguir lo que necesitan, tú estas dispuesto a hacer cualquier cosa por el amor."

11 de junio de 2016

Imán invisible

No comprendo como es que todo sucedió tan rápido, abrí mis ojos y lo tenia a mi lado.

Desde el primer día, había algo en él que me seducía, no se si era su rareza, su perfume o su picardía.
No puedo quitarlo de mi cabeza y al pasar los días, mi obsesión se vuelve una maleza.
Tenia que hablarle, mi ansiedad me consumía. De lejos lo observaba, realmente no sé que me llamaba.

Créeme algo tiene, yo lo sé. No entiendo que todavía, no puedo comprender que me une a él. Necesito averiguarlo. La curiosidad y la intriga se apodera de mí, me está matando.
¿Y por qué no te acercas?
¿Estas loca? ¿Qué le digo? "Hola, me gustaría saber que te hace tan especial."

Los días pasaban, mirarlo se convertía en mis pasatiempos favoritos. Pero me limitaba a eso. Había algo que impedía que me acerque. Primero debía estar segura. Mi ansiedad alcanzó el mes.

Me animé a decir "Hola.." y ahí me di cuenta.
Me saludó y todo allí en ese instante comenzó.
Su sonrisa sería mi medicina en los días nublados.

Se apoderó de mí una radiante y extraña adicción (atracción) .
¿Puede ser posible? No me canso de mirarlo, de escucharlo..
Creo que había encontrado la respuesta. ¡Claro! Allí estaba la respuesta.
El lo tiene. Tiene un imán invisible.
Cada pedacito suyo se conecta con uno mío.
Imán invisible. Imán invisible.. pensé con una gran sonrisa.




26 de febrero de 2016

La nueva

¿No les pasa que antes de llegar a un lugar que no conocen, se preguntan qué pasará, con qué se encontraran, y se imaginan todo aquello en su máxima expresión?
Desde que llegué quería anotarme en una academia de comedia musical, (por si no se nota me gusta actuar, cantar y bailar) claro que si tuviste oportunidad de conocerme, aunque sea 1 minuto, seguramente lo sabes. Encontré una que me gustó mucho cerca de casa. Decidí tomar la iniciativa, y probar, ¿que perdía? Abrí Google Maps, y allí fui, sin saber cómo sería ni con qué me encontraría. Otra vez, vivir una nueva aventura, no ser conocida, en fin, la nueva. Que de hecho, es realmente extraño después de vivir en un pueblo en el cual, mayormente, todos te conocen e ir a un instituto de danza al cual fui prácticamente toda mi vida -y que me conozca hasta el sonidista del teatro-.
 Pero llegué, no me perdí por suerte. Ni bien entré, percibí un aroma artístico único, una sala de espera gigante, con enormes sillones y algunas bibliotecas. Detrás de una gran pantalla, había una mujer que parecía una recepcionista y me dio un papel de inscripción, esa sería mi entrada a uno de mis mayores sueños.
 Veía pasar mucha gente de todas las edades, y una puerta que se abría, se cerraba y se abría... Yo miraba de lejos, hasta que una mujer, supuse la directora del lugar, me dijo que la siguiera, que me tenía que presentar delante de mis nuevos compañeros... ¡Cuantos nervios!
 Pasamos por un pasillo y por un teatro muy grande (me quedé boquiabierta con tanta belleza) y luego otra puerta…
"Ella es la nueva, se llama Luciana…" dijo, mis ojos se trasladaron directamente hacia el piso, muchos rostros que codificar, no sabía a donde mirar. Momento incómodo. Varias miradas se encendieron como un reflector, y automáticamente, se dirigieron fijamente hacia mí. Caras desconocidas que pronto tomarían color. Ellos conversaban y cantaban con libertad, quería participar, pero no sabía que decir. Luego, cuando llegó el profesor, entramos a un salón lleno de espejos y dejamos nuestras mochilas en el suelo.
 Esa mujer apareció nuevamente y diciéndome dulcemente "Ven pequeña" me llevó frente al profesor, lo miré, me saludó al estilo clásico y escuché un "¿ya has hecho comedia musical?" y mi respuesta fue... "No, pero digamos que hice un poco de todo" -para no decirle que prácticamente toda mi vida había sido una comedia musical- "Bueno después nos contas entonces"... me dijo ¿Nos? -me pregunté-.
 Al comienzo, todos en grupos claro, y yo sola. Pero, pronto comenzó la clase, por suerte. Volví a presentarme y mencionar todas las actividades que había realizado hasta ahora, porque obviamente el profesor insistió, otra vez todos mirándome a mí. Luego de terminar, me di cuenta que habían sido muchas... (Danzas árabes, latinas, clásicas, contemporáneas, pop, canto particular y un seminario de teatro). –wow-
 En el trascurso de dos horas: un ejercicio teatral, dos, caminar en equilibrio recitando una frase de Shakespeare, improvisar y actuar, fue fácil, divertido y se pasó volando. En un momento se escuchó una parte de una canción que decía "Actuar, bailar, cantar me hace feliz" y sonreí, verdaderamente así lo era. Cuando me quise acordar, ya estábamos agarrando nuestras mochilas para dirigirnos a otro sitio, un salón acústico y así empezar la clase de canto. Otro profesor, otra vez presentarme, pero ésta vez más relajada.
 Empezamos a vocalizar, cerramos los ojos, y emitimos una melodía, unimos todas nuestras voces generando un gran coro, totalmente bello de escuchar, y en ese momento me olvidé de todo, me sentía feliz. Seguimos cantando, interpretando una frase que decía algo así como “Quizás, ésta vez tenga suerte, quizás ya no haya dolor, Quizás más que nunca, no duela el amor” Verdaderamente, escuchar el teclado y cantar, me llevó a otro lugar. Extrañaba esa sensación. Si también te gusta, calculo que entendes de lo que hablo...

 Pero se hizo la hora de irnos. Parece que es cierto, cuando uno la pasa bien, la hora vuela. Eran las 21, y me tenía que volver a casa. Ellos me saludaron, me dieron la bienvenida y así fue que, salí, pero a su vez... ingresé, a una de las cosas que amo y me apasionan. Gran camino por recorrer, tres años para aprender, formarme y crecer...

25 de febrero de 2016

Incandescencia

Acaso te has preguntado alguna vez que se te cruza por la cabeza al mirar a una persona que te interesa? Por qué no se puede explicar esa sensación con palabras? Por qué no podemos determinar las sensación que nos causa? Simplemente a modo de respuesta sonreímos.. pero, por qué luego la recordamos y permanece intacta, hasta la próxima visión claro, como pequeñas fotografías en nuestra memoria?

Conexión visual.


La forma en que me miras, en que siento todo sin apenas tocarte, ese poder inigualable de tus ojos, del encanto de tu mirada...
Tu sonrisa tan peculiar e instantánea, puedo quedármela? me la prestas? Es hermosa, de verdad.
Podría observarte mil segundos sin cansarme, obnubilada por tu belleza, tan poco etica y moral.
Fue un destello fugaz, simultaneo y muy natural.. acabábamos de conocernos, y nuestras miradas ya se habían cruzado, ellas nos invitaron.

Cuando pude apreciarte de más cerca, esa magia siguió intacta... mirarnos y automáticamente sonreírnos. Fue una de las cosas más lindas que conocí.


31 de octubre de 2015

Intuitu

Y en ese momento clave, todo cambia. Es como si despertaras accidentalmente de un sueño, te das cuenta que lo que había sucedido tiempo atrás se unía, se enlazaba como un rompecabezas. Comienzas a ver todo de otra forma, y en especial sus ojos, sus intenciones.. su mirada te conecta. Podes ir más allá y de hecho lo consigues.
Es un largo viaje, y te trasportas sin pasaje...
Ya no tienes claro que es lo que sientes, por qué todo pudo cambiar de un pequeño segundo al otro y te preguntas si ha caso siempre ocurrió.
Te detienes en cada acción, te apoderas de la observación, porque realmente te agrada esa sensación.
Aunque, da miedo, siempre da miedo a que pase de nuevo, esa maldita decepción... de la temible confusión, a esa delgada línea de transformación poco definida.
Y afloran los nervios, no sabes que hacer, ni para donde dirigirte.
Tan solo te escuchas, lo miras.. y sientes.
No sabes que puede pasar y que no, te aterra pero...ya no importa.
Te entregas, te desenvuelvas e intentas ser lo más sutil.. lo más libre y espontanea posible.
Se trata solo de sentir.
Sonreír y verlo sonreír.


Hoy toca soltarte la mano...

... con la que me agarraste fuerte a los seis. Sé que muchas veces lo dije, muchas veces quise sentirlo y siempre me costó asumirlo. Encontr...