"Voy a comenzar diciendo que no escribo hace mucho tiempo. y que su causa se debe a que durante estos meses que no nos vimos, intenté pensar poco o reflexionar poco acerca de como me sentía. Y en esos lapsos en los que solía detenerme, aparecías vos. Una vez, te dije que eras causa de inspiración, y no miento. Realmente lo sos. Al menos para mí.
Pasaron muchas cosas en mi vida últimamente, que me hicieron más fuerte, lecciones, personas que podría decirse, se instalaron momentáneamente en mi cabeza para distraerme y enseñarme. Sé que genere situaciones incomodas, muchas, entre nosotros. y que no siempre, fue lo que quisiste. Pero mi objetivo de este escrito es decirte algo sin rodeos, algo que me sucede hace ya un tiempo, y no sé como expresar.
Intento encontrar posibles razones lógicas a mis sentimientos, y sin embargo, no lo logro. Quizás hay veces que las cosas no tienen explicación. Quizás es solo idea mía, y a vos no te sucede, pero verte después de dos meses hizo darme cuenta, de que nada había cambiado en realidad, que solo había pasado tiempo. Tiempo que me ayudó a aceptar.
Me gusta escucharte. hablar de tus sueños, de tus miedos e inseguridades. Me gusta ser parte de tu mundo. Ese extraño y místico lugar que se encuentra en tu cabeza. Me agrada sentir que tengo tu plena confianza para que me cuentes cualquier cosa que se te ocurra y no te de vergüenza. No medís la importancia que tiene eso.
Y aunque me cueste entenderlo, o entendernos. Me gusta la sensación que me causa tu compañía. Que es distinta, distinta al resto. Es una conexión extraña que se apodera de mis sentidos, algo mágico. Sentirte cerca en un abrazo, mirarte cuando hablas. Son cosas que extrañaba. Y que no hay otra persona que me lo haga causar.
Yo sé que quizás esto suene fuerte, y por eso mismo, me cuesta decirlo y hasta escribirlo. Pero lo siento y lo quiero compartir con vos. Porque no me gusta guardarme las cosas, y porque como decimos siempre. La vida, la vida es una sola, y quizás mañana sea tarde.
Sé que soy arriesgada, se que algunas veces pareciera que no me importa nada. Sé que me la estoy jugando, y hasta quizás demasiado. Pero lo siento y no me importa. Simplemente quería decirte que te amo. Porque lo siento así, porque no encuentro explicaciones. Y porque al parecer, creo que el amor no las tiene."
Lo escribí apenas te vi, un día de marzo en el cual me volví llorando. Llena de ganas de gritar cuanto te amaba, gritos que se convirtieron en lágrimas y en silencio. Silencio que duró hasta hoy. Lo comparto porque me animé y te lo dije. Te lo dije... porque ya no aguantaba más. No lo quería ocultar, estoy segura de que no me pasó con alguien más.
Te amo.
5 de julio de 2017
24 de junio de 2017
Hoy es otra noche en la que te pienso...
Hoy es otra noche en la que te pienso.
No es difícil hacerlo...
Miro hacia un lado y el otro.
Te encuentro.
Fotos tuyas conmigo en la pared,
tu primer regalo colgado en mis llaves,
y algunas luces en forma de flores
que me dicen tu nombre.
Mi sillón es un pasadizo mágico e instantáneo a nuestras charlas nocturnas,
donde piernas cruzadas acompañaban a pies juntos.
Mi almohada todavía tiene tu perfume
y mi mesa esta repleta de comidas que compartimos.
Mi piso contiene tus pasos
y tu voz quedó impregnada en las paredes.
Mi cuaderno está lleno de letras que hablan de vos
y mi lapicera no deja de escribirte.
Miro mi ventana
te encuentro.
Voy a la cocina
me pierdo.
Veo tu sonrisa en mi espejo,
y siento tus manos en mi cabello.
Hoy es otra noche en la te pienso.
9 de abril de 2017
9.
Podría ser cualquier día. /9 de abril/
Podría ser cualquier mes. /abril/ MIRAR ATRÁS
Sin embargo, no lo es.
¿Sabes por qué?
Hace un año comenzaba a mirarte,
Si! fue el mes que no me conocías.
Imposible olvidarlo.
Ese mes que te miraba de lejos,
Que me empezaste a llamar la atención.
En el que no sabía tu nombre,
ni tu edad, ni que te gustaba ni que no.
Solo sabía que había algo en vos, que no tenia nadie más.
y 9, porque es nuestro número,
después de ese mes,
ese día me animé
te conocí y te hablé. Que lindo fue que hayas aparecido.
Que lindo es tenerte en mi vida.
8 de abril de 2017
¿Alguna vez...?
¿Alguna vez sentiste que alguien se convierte en tu debilidad? ¿Y qué no puedes elegirlo?
¿Alguna vez sentiste una mirada penetrante?¿Pudiste mirar con deseo?
¿Alguna vez sentiste que el tiempo se detenía si su mano rozaba tu piel? ¿Abrazaste a alguien con tanta fuerza que te sentiste completo?
¿Alguna vez sentiste que algo mágico recorría tu cuerpo cuando estabas cerca de una persona?
¿Alguna vez te sentiste débil? ¿Y a la vez, fuerte?
¿Alguna vez te reíste tan fuerte que te escondiste? ¿Alguna vez te reíste tanto que te dio miedo?
¿Alguna vez sentiste que podías confiar y contarle tus más íntimos secretos a una persona?
¿Alguna vez lloraste por no poder decir lo que sentías?
¿Alguna vez sentiste querer hacer algo y no poder por el simple hecho de tener miedo a que todo cambie?
¿Alguna vez te sentiste especial? ¿Te hicieron sentirlo?
¿Alguna vez sentiste que alguien te comprendía con la mayor razón de su ser?
¿Alguna vez sentiste que te llegaba un mensaje y sonreías sin razón?
¿Alguna vez te imaginaste que un desconocido podía volverse tan importante en tu vida?
¿Alguna vez sentiste que mirabas a alguien y no te cansabas?
¿Alguna vez miraste a alguien con tus últimas energías del día? ¿Fue lo más lindo que te pasó?
¿Alguna vez te dormiste pensando en una persona y te despertaste también pensando en ella?
¿Alguna vez te cruzaste a alguien sin pensarlo y se convirtió en tus pensamientos diarios?
¿Alguna vez sentiste que escuchabas la voz de una persona y te ponías feliz? ¿No querías dejar de escucharla?
¿Alguna vez quisiste tanto que sentías que te perdías?
Todas las respuestas te llevan a un solo lugar ¿verdad?
A mi también.
Fuiste, sos y serás mi mayor debilidad.
¿Alguna vez sentiste una mirada penetrante?¿Pudiste mirar con deseo?
¿Alguna vez sentiste que el tiempo se detenía si su mano rozaba tu piel? ¿Abrazaste a alguien con tanta fuerza que te sentiste completo?
¿Alguna vez sentiste que algo mágico recorría tu cuerpo cuando estabas cerca de una persona?
¿Alguna vez te sentiste débil? ¿Y a la vez, fuerte?
¿Alguna vez te reíste tan fuerte que te escondiste? ¿Alguna vez te reíste tanto que te dio miedo?
¿Alguna vez sentiste que podías confiar y contarle tus más íntimos secretos a una persona?
¿Alguna vez lloraste por no poder decir lo que sentías?
¿Alguna vez sentiste querer hacer algo y no poder por el simple hecho de tener miedo a que todo cambie?
¿Alguna vez te sentiste especial? ¿Te hicieron sentirlo?
¿Alguna vez sentiste que alguien te comprendía con la mayor razón de su ser?
¿Alguna vez sentiste que te llegaba un mensaje y sonreías sin razón?
¿Alguna vez te imaginaste que un desconocido podía volverse tan importante en tu vida?
¿Alguna vez sentiste que mirabas a alguien y no te cansabas?
¿Alguna vez miraste a alguien con tus últimas energías del día? ¿Fue lo más lindo que te pasó?
¿Alguna vez te dormiste pensando en una persona y te despertaste también pensando en ella?
¿Alguna vez te cruzaste a alguien sin pensarlo y se convirtió en tus pensamientos diarios?
¿Alguna vez sentiste que escuchabas la voz de una persona y te ponías feliz? ¿No querías dejar de escucharla?
¿Alguna vez quisiste tanto que sentías que te perdías?
Todas las respuestas te llevan a un solo lugar ¿verdad?
A mi también.
Fuiste, sos y serás mi mayor debilidad.
Estas y te vas.
Y acá me encuentro de nuevo, buscando alguna forma de entenderme o de entendernos.
Te vas y ya comienzo a sentirme extraña.
Es difícil ocultar y no poder expresar lo que me pasa en realidad.
Es difícil fingir que esta todo bien, cuando por dentro esta todo mal.
Mentirme a mi misma por vos, creyendo que es lo mejor.
Creyendo que así te lastimo menos.
Seguir sumando momentos incompletos y con miedo.
Estar tan cerca y lejos a la vez.
Mirarte con ojos que no dicen la verdad y aceptar sentimientos que son pura hipocresía.
No serte sincera y responder superficial.
Te vas y pierdo la fuerza, esa que tengo cuando estamos juntos.
Estas. Te observo.
Escucharte, reír, divertirnos, congelar el tiempo. Hablar de momentos mágicos y descubrirte.
Que me descubras, mirarnos y sonreír.
Hasta que te vas y me encuentro sola de nuevo, buscando otra forma de entenderme o de entendernos.
Estas.
Te vas.
Tsunami
Sentí su respiración congelada. Su frágil voz. Otra vez me hablaba de lo mismo. Se aproximaba un gran tormento del cual no procedía razón. O quizás si. Comenzaba a sentir eso que que hace días me venía ocurriendo. Doblamos en una esquina y otra vez, ahí estaba. No tenía que cerrar mis ojos para sentirlo, otra vez inundaba mi alma y comenzaba a crecer. Cada palabra suya alimentaba esa gran bestia temerosa llena de agua. Crecía y crecía sin poder medirlo. Como en mis sueños, no sabía como alejarme. Ni para donde dirigirme. Me quedé parada en medio de la arena y cerré los ojos. Cuando los abrí, volví. Estaba allí a mi lado...
¿Estas ahí? Me preguntó.
Si, respondí, pero no sé que decir.
26 de marzo de 2017
Ayer
Es fácil recordar el ayer, solo basta con mirar hacia un costado y ahí esta.
Y las palabras que quisiste decir ayer, hoy se desvanecen, se convierten en otras nuevas.
Te gusta refugiarte. ¿Te gusta ser quien sos hoy verdad? ¿Por qué tuviste que pasar?
Todos fuimos prisioneros de un ayer, que a veces pesa y otras veces te recuerda lo feliz que fuiste.
Aprendí a tomar mi camino y decidir que me gusta y que no gracias al ayer, ese ayer tan cercano que me grita fuerte que no tengo que ser quien no quiero, que observa y se asusta, ¡hay gente tan vacía, tan de ayer!
Me gusta mirar atrás y ver quien soy hoy, que fue lo que me transformó. Me gusta pensar en que ayer otra persona me hacia feliz, que otros pensamientos invadían mi mente, que tenia otras preocupaciones, pero que siempre mis sueños se mantuvieron intactos. Ellos no cambiaron. y no van a cambiar.
Ese ayer está siempre presente, pero justamente es un ayer. Porque tengo un ahora y un mañana. ¡Y me gusta que sea así!
Y las palabras que quisiste decir ayer, hoy se desvanecen, se convierten en otras nuevas.
Te gusta refugiarte. ¿Te gusta ser quien sos hoy verdad? ¿Por qué tuviste que pasar?
Todos fuimos prisioneros de un ayer, que a veces pesa y otras veces te recuerda lo feliz que fuiste.
Aprendí a tomar mi camino y decidir que me gusta y que no gracias al ayer, ese ayer tan cercano que me grita fuerte que no tengo que ser quien no quiero, que observa y se asusta, ¡hay gente tan vacía, tan de ayer!
Me gusta mirar atrás y ver quien soy hoy, que fue lo que me transformó. Me gusta pensar en que ayer otra persona me hacia feliz, que otros pensamientos invadían mi mente, que tenia otras preocupaciones, pero que siempre mis sueños se mantuvieron intactos. Ellos no cambiaron. y no van a cambiar.
Ese ayer está siempre presente, pero justamente es un ayer. Porque tengo un ahora y un mañana. ¡Y me gusta que sea así!
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