8 de abril de 2017
Tsunami
Sentí su respiración congelada. Su frágil voz. Otra vez me hablaba de lo mismo. Se aproximaba un gran tormento del cual no procedía razón. O quizás si. Comenzaba a sentir eso que que hace días me venía ocurriendo. Doblamos en una esquina y otra vez, ahí estaba. No tenía que cerrar mis ojos para sentirlo, otra vez inundaba mi alma y comenzaba a crecer. Cada palabra suya alimentaba esa gran bestia temerosa llena de agua. Crecía y crecía sin poder medirlo. Como en mis sueños, no sabía como alejarme. Ni para donde dirigirme. Me quedé parada en medio de la arena y cerré los ojos. Cuando los abrí, volví. Estaba allí a mi lado...
¿Estas ahí? Me preguntó.
Si, respondí, pero no sé que decir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hoy toca soltarte la mano...
... con la que me agarraste fuerte a los seis. Sé que muchas veces lo dije, muchas veces quise sentirlo y siempre me costó asumirlo. Encontr...
-
No estamos solos. A veces nos sentimos solos. Y es distinto. Vivimos rodeados de muchas personas, pero a la hora de volver a casa, ca...
-
Se que es demasiado tarde, y ya nada puede volver atrás.. pero quiero decirte que fuiste diferente a todo lo demás, nunca había sentido alg...
-
Habían pasado varios días y semanas. Habían pasado dos meses en realidad. Durante todo ese tiempo que no nos vimos, no hubo día en que n...

No hay comentarios:
Publicar un comentario