Esa maldita palabra que se interpone en nuestras vidas para enseñarnos que cuando ocurre, no trae nada bueno.
Es realmente horrible y más, cuando te aburrís de vos mismo.
Siento como si estuviera dentro de una nube grande bien gris, y que no hago más que rodearla sin poder ver el camino para atravezarla. Como si intencionalmente, me quedara ahí sentada sin pedir ayuda. Esperando, sin saber lo que espero. y mientras tanto, pasa el tiempo, queriendo que pase, pero ¿Para qué?
Necesito un incentivo en mi vida, un poco más de color, quizás un arcoiris. Y no lo veo.
16 de febrero de 2017
10 de febrero de 2017
Llega el momento.
Y un día llega el momento, ese que creías que esperabas hace tiempo. Te despiertas y ya no eres la misma, perdiste una ilusión, el incentivo por el que hace meses venias luchando, y se desvanece. Dejas de pensar en él. Te sientes menos pesada, quizás más libre. Ya no es motivo de lamento ni de felicidad. Ya no piensas en escribirle ni mimarlo, ni querer saber como se siente. Pasa a ser otro más en tu vida.
Y así es como sucede repetidas veces, hasta que un día llegue otro momento, pero ese que no creías que esperabas, donde esa persona se convertirá en el amor de tu vida y no querrá que la saques de ella, ni de tus meses, días, ni segundos porque te tendrá en el primer puesto. Como un premio de oro que cuesta ganar.
Y así es como sucede repetidas veces, hasta que un día llegue otro momento, pero ese que no creías que esperabas, donde esa persona se convertirá en el amor de tu vida y no querrá que la saques de ella, ni de tus meses, días, ni segundos porque te tendrá en el primer puesto. Como un premio de oro que cuesta ganar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Hoy toca soltarte la mano...
... con la que me agarraste fuerte a los seis. Sé que muchas veces lo dije, muchas veces quise sentirlo y siempre me costó asumirlo. Encontr...
-
"Voy a comenzar diciendo que no escribo hace mucho tiempo. y que su causa se debe a que durante estos meses que no nos vimos, intenté p...
-
Sentí su respiración congelada. Su frágil voz. Otra vez me hablaba de lo mismo. Se aproximaba un gran tormento del cual no procedía razón...
-
Una imagen, a veces, vale más que mil palabras. Nada que explicar, debe seguir siendo nada más que amistad. Uno no contradice sus sen...