Y un día llega el momento, ese que creías que esperabas hace tiempo. Te despiertas y ya no eres la misma, perdiste una ilusión, el incentivo por el que hace meses venias luchando, y se desvanece. Dejas de pensar en él. Te sientes menos pesada, quizás más libre. Ya no es motivo de lamento ni de felicidad. Ya no piensas en escribirle ni mimarlo, ni querer saber como se siente. Pasa a ser otro más en tu vida.
Y así es como sucede repetidas veces, hasta que un día llegue otro momento, pero ese que no creías que esperabas, donde esa persona se convertirá en el amor de tu vida y no querrá que la saques de ella, ni de tus meses, días, ni segundos porque te tendrá en el primer puesto. Como un premio de oro que cuesta ganar.
10 de febrero de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hoy toca soltarte la mano...
... con la que me agarraste fuerte a los seis. Sé que muchas veces lo dije, muchas veces quise sentirlo y siempre me costó asumirlo. Encontr...
-
No estamos solos. A veces nos sentimos solos. Y es distinto. Vivimos rodeados de muchas personas, pero a la hora de volver a casa, ca...
-
Se que es demasiado tarde, y ya nada puede volver atrás.. pero quiero decirte que fuiste diferente a todo lo demás, nunca había sentido alg...
-
Habían pasado varios días y semanas. Habían pasado dos meses en realidad. Durante todo ese tiempo que no nos vimos, no hubo día en que n...
No hay comentarios:
Publicar un comentario