4 de octubre de 2017



No estamos solos. A veces nos sentimos solos. Y es distinto.
Vivimos rodeados de muchas personas, pero a la hora de volver a casa, caminamos por calles oscuras y nos ponemos a pensar. Nos detenemos y observamos nuestro alrededor, sintiéndonos pequeños frente a tal inmensidad.

Necesitamos a quien tenemos lejos, o a quien está lejos.
Daríamos cualquier cosa por estar simplemente estando con esa persona,entre risas y silencios.
Esa persona que al llegar a tu vida te da vuelta el mundo. Tanto que ya no es el mismo.
Se convierte en algo tan intimo que notas su ausencia, y buscas su presencia en todos los rincones.
Su compañía se vuelve una adicción y empieza a preocuparte. Porque sentís que nadie más te puede comprender ni entender de esa manera.

Necesitamos ese alguien que nos conoce. A veces más que nosotros mismos.
Compartimos tantas cosas que se vuelvo extraño que no este ahí en todo momento, para abrazarte, decirte cuanto te ama y agarrarte bien fuerte la mano.
Cualquier cosa que ves te lo recuerda. Cerras los ojos y comenzas a fantasear. 
Los planes se multiplican y no te imaginas sin esa persona en tu vida. 
Ya es parte de vos. Está en tus pensamientos, en tu mente y en un pedacito de tu corazón.




Te necesito ahora y acá.
Solo para mirarte en silencio, tocarte la mano o hacerte mimitos en el pelo.
Tu existencia trae luz a mi vida como tu sonrisa.
Te extraño, cada segundo un poquito más.
Haces falta.

Ayer, hoy y mañana.

12 de septiembre de 2017

Sos magia, sos amor. Sos mi lugar favorito.


...


...

"Yo no creo en los magos, pero si creo en la magia. En la magia que es tu mirada. Te miro y no lo creo. La magia es eso. Es ver algo y no entender como puede existir. Como puede ser. Como pudo haber pasado. Como algo tan único e inexplicable existe y está frente a vos. La magia es no encontrarle lógica a las cosas mas lógicas que existen. ¿Como es que puede ser? ¿No dicen que la magia no existe? 
Si para mí la magia sos vos."

...

Había oído hablar del amor. 
Había visto amor.
Había leído acerca de él.

...

Sensaciones fuertes. Corazón latente.
Nervios y tranquilidad a la vez. Abrazos reparadores. Mimos.
Confianza. Buena comunicación. 
Algunas peleas. Besos de reconciliación en el cuello.
 Una mano junto a otra. Labios rozando la piel.
Linda y agradable compañía. Caminar de a dos.
No querer que pase el tiempo.

Cartas. Flores. Regalos.
Simples detalles de buenas manos.

...

Estaba tan enamorada de la idea del amor. 
Que me confundí muchas veces.  
Caminando en círculos sin motivo. 
Lo buscaba y no lo encontraba. 
Ese era el gran error: buscarlo.

Infinita cantidad de besos 
para una colección sin sentido. 
Abrazos sin sabor.
No había magia. 
Solo piel.

...

Me enamoraba de personajes de películas y de libros. 
Creía que solo era parte de una fantasía o de una bella canción.
Muchas veces me preguntaba
¿Cómo se sentirá amar a alguien? 
¿Qué te generará en el cuerpo?

Y es que confundimos tantas sensaciones con el amor...

Cuando no lo conocía creía que era sufrimiento y 
lágrimas; que alguien te buscara, que estén pendiente. 
O hasta quizás, que te envíen mensajes dulces por las noches. 
Puras letras, letras y más letras. 
¡Qué equivocada estaba!

...

Ilusiones pasajeras, turistas del amor. 
Así eran ellos conmigo.
 "Enamorándose" del envase y no del contenido. 
Y yo en cada ocasión, 
pretendiendo brindar mi corazón. 

Me dejaban tan vacía cuando se iban... 
¡Cuanto dolía!
Parecía que era el puerto de una pequeña isla, y ellos eran barquitos.
Pasando a buscar lo que necesitaban, para volver a un profundo y cálido mar. 

Cada vez se llenaba de más heridas mi corazón, 
pero seguía intentando.
 Ponía curitas. 
Solucionaba por un momento.
Lo curaba porque tenía esperanzas...

Me gustaba sentir. 
Sentirme viva, 
darle amor a alguien. 
Pertenecer a algún lugar.
 Aunque sabía que era el equivocado...

...

Y de repente te ví. Brillaste para mí.
Llegaste y lo supe.
"Tenías un imán invisible, donde cada pedacito tuyo se conectaba con uno mío."

Y al pasar el tiempo, comprendí porque antes no había funcionado. 
Eras vos quien tenia que estar a mi lado.

Enseñándome que significaba verdaderamente el amor. 
Causando mucho con tan poco... 
Química, atracción.
 Tu mano y mi piel, conexión.

Mezcla de ansiedad, magnetismo, 
confianza y entusiasmo.
Ver tu risa y que no me haga daño.

Descubrirte y encontrarme a la par.
Despegándose de mí ese maldito sufrimiento.
Llenándome de besos el alma sin remordimientos.

Le hiciste tan bien a mi corazón, 
que no quiso dejar entrar a nadie más. 
Se disolvieron los problemas, 
curaste las heridas con caricias y sin penas.  

En cada rincón de vos encontré magia y buenos momentos.
Eras vos lo que había soñado todo este tiempo.

... 

Vos sos amor, sos mi lugar favorito.
Sos el destino de mi viaje infinito.

...

Escribiéndote con amor, sabiendo lo que es 
gracias a vos.

22 de agosto de 2017

Congelar el tiempo



Pausa. Sos mi pausa.
Mi escape a otro mundo, en donde solo existimos nosotros, nuestra piel y tus besos.
Tu media sonrisa, el brillo de tus ojos y tu risa que resuena aún en mis oídos.
Tus manos.
Tus caricias que me conducen a otro lugar...
Allí donde se detiene, se congela el tiempo.
Cuando me miras.
Cuando me susurras.
Cuando me tocas.
Cuando me abrazas.
Cuando te siento tan cerca que es difícil imaginarte lejos.
Se detiene el tiempo sin detenernos.
Y es mágico... estar a tu lado.

17 de agosto de 2017

Nuestro segundo primer beso.

Ultimo día de julio. Era de madrugada, no recuerdo la hora pero hacía frío. Nuestras narices se acariciaban y  nuestros corazones latían muy fuerte, acompañados de una respiración un tanto burbujeante. Estábamos frente a frente en medio de la oscuridad, no nos veíamos. Me abrazaste y me dijiste que me querías. Me hablabas de saltar. Yo no entendía. ¿Saltar a donde? Me preguntaba.. Si estábamos en tu cama. Tardamos unos minutos, minutos eternos...
Te tenía cerca como en mis sueños, y entonces me acerqué sin verte. Cerré los ojos. Sentí tu respiración. También estabas cerca. Nuestros labios se rosaron, se unieron para luego fundirse en un muy esperado y hermoso beso. Un beso cálido y suave...lento. Mágico.                                                                                                    Nuestro segundo primer beso.

Rosie:


Mañana regreso a Boston, pero antes de irme quería escribirte esta carta. Todas las ideas y sentimientos que han estado bullendo dentro de mí por fin están viendo la luz gracias a esta pluma. Voy a dejarte esta carta para que no tengas la impresión de que te estoy presionando demasiado. Comprendo que necesitarás tu tiempo para tomar una decisión sobre lo que voy a decirte.
Greg es el hombre más afortunado del mundo al tenerte a su lado, Rosie, pero no te merece y tú mereces a alguien mejor. Te mereces a alguien que te ame con todo su corazón, alguien que piense en ti constantemente, alguien que pase cada minuto del día preguntándose que estás haciendo, dónde estás, con quién estás y si estas bien. Necesitas a alguien que te ayude a hacer realidad tus sueños y que sepa protegerte de tus temores. Necesitas a alguien que te trate con respeto, que ame cada parte de ti, sobre todo tus defectos. Deberías estar con alguien que supiera hacerte feliz, realmente feliz, que te hiciera sentir en las nubes de tanta felicidad. Alguien que no tendría que haber dejado la oportunidad de estar contigo años atrás en lugar de asustarse y dejarse dominar por el miedo a intentarlo.
Ya no estoy asustado Rosie, ya no tengo miedo. No debí apartarme y estar lejos de ti. Dame una oportunidad, prometo hacerte feliz.
Te amo, Rosie.
Con todo mi amor,
Alex

9 de agosto de 2017

La piedra




Esa bendita piedra es la que nos dolía tanto. 
Sin ella podíamos dar el gran salto.
Quiso irse para liberar nuestras almas. 
Esa maldita piedra que hacía olvidar nuestra calma.

Al encontrarnos por la noche, 
la piedra había quedado olvidada. 
Oímos los grillos, no se oía nada.
Habían pasado varios minutos sin hablarnos. 
O quizás un año de no animarnos.

Entre miradas dulces y abrazos sinceros,
sin esa piedra nos sentíamos verdaderos. 
Nos dejamos llevar en medio de la oscuridad,
dibujando juntos nuestro propio hogar.

Nada desviaba nuestra atención.
Estábamos componiendo una gran canción.
Caricias, besos y un par de te quieros...
todo sonaba como un mutuo desvelo.

Y como niños delante de un gran lago, 
nos agarramos fuerte de las manos.
Procurando olvidar,
olvidar esa piedra que nos hacía tanto mal.

Entre labios que contaban un bello cuento,
Así terminó nuestro primer encuentro.
O quizás no.
Era solo el comienzo...





26 de julio de 2017

Siempre estas aquí

Suena una melodía agradable
dentro de mi cabeza,
sensaciones que se quedan dentro mío
con pereza.

El mar se encuentra sin oleaje.
Pero, aun permaneces aquí,
Aunque hayas ido de viaje.

Ahí es donde entendí
que lo necesitaba.
Queriendo dejar de sentirme
un poco mareada.


Al pasar los días,
rodeada de otras estrellas ,
me olvidé de tu brillo,
y tus emociones bellas.

Otras voces, otros colores.
otros ojos, otros olores.
Todos ellos,
no me decían tu nombre.

Entre tanta oscuridad me perdí,
y te busqué sabiendo que no estabas.
Que no eras vos
quien me miraba.

Y ahí entendí,
Que aunque no estés ahí,
Siempre estás aquí.
¡Que lindo que sea así!

5 de julio de 2017

Te amo

"Voy a comenzar diciendo que no escribo hace mucho tiempo. y que su causa se debe a que durante estos meses que no nos vimos, intenté pensar poco o reflexionar poco acerca de como me sentía. Y en esos lapsos en los que solía detenerme, aparecías vos. Una vez, te dije que eras causa de inspiración, y no miento. Realmente lo sos. Al menos para mí.
Pasaron muchas cosas en mi vida últimamente, que me hicieron más fuerte, lecciones, personas que podría decirse, se instalaron momentáneamente en mi cabeza para distraerme y enseñarme. Sé que genere situaciones incomodas, muchas, entre nosotros. y que no siempre, fue lo que quisiste. Pero mi objetivo de este escrito es decirte algo sin rodeos, algo que me sucede hace ya un tiempo, y no sé como expresar.
Intento encontrar posibles razones lógicas a mis sentimientos, y sin embargo, no lo logro. Quizás hay veces que las cosas no tienen explicación. Quizás es solo idea mía, y a vos no te sucede, pero verte después de dos meses hizo darme cuenta, de que nada había cambiado en realidad, que solo había pasado tiempo. Tiempo que me ayudó a aceptar.
Me gusta escucharte. hablar de tus sueños, de tus miedos e inseguridades. Me gusta ser parte de tu mundo. Ese extraño y místico lugar que se encuentra en tu cabeza. Me agrada sentir que tengo tu plena confianza para que me cuentes cualquier cosa que se te ocurra y no te de vergüenza. No medís la importancia que tiene eso.
Y aunque me cueste entenderlo, o entendernos. Me gusta la sensación que me causa tu compañía. Que es distinta, distinta al resto. Es una conexión extraña que se apodera de mis sentidos, algo mágico. Sentirte cerca en un abrazo, mirarte cuando hablas. Son cosas que extrañaba. Y que no hay otra persona que me lo haga causar.
Yo sé que quizás esto suene fuerte, y por eso mismo, me cuesta decirlo y hasta escribirlo. Pero lo siento y lo quiero compartir con vos. Porque no me gusta guardarme las cosas, y porque como decimos siempre. La vida, la vida es una sola, y quizás mañana sea tarde.
Sé que soy arriesgada, se que algunas veces pareciera que no me importa nada. Sé que me la estoy jugando, y hasta quizás demasiado. Pero lo siento y no me importa. Simplemente quería decirte que te amo. Porque lo siento así, porque no encuentro explicaciones. Y porque al parecer, creo que el amor no las tiene."

Lo escribí apenas te vi, un día de marzo en el cual me volví llorando. Llena de ganas de gritar cuanto te amaba, gritos que se convirtieron en lágrimas y en silencio. Silencio que duró hasta hoy. Lo comparto porque me animé y te lo dije. Te lo dije... porque ya no aguantaba más. No lo quería ocultar, estoy segura de que no me pasó con alguien más.

Te amo.


24 de junio de 2017

Hoy es otra noche en la que te pienso...

Hoy es otra noche en la que te pienso.
No es difícil hacerlo...
Miro hacia un lado y el otro.
Te encuentro.
Fotos tuyas conmigo en la pared,
tu primer regalo colgado en mis llaves,
y algunas luces en forma de flores
que me dicen tu nombre.
Mi sillón es un pasadizo mágico e instantáneo a nuestras charlas nocturnas,
donde piernas cruzadas acompañaban a pies juntos.
Mi almohada todavía tiene tu perfume
y mi mesa esta repleta de comidas que compartimos.
Mi piso contiene tus pasos
y tu voz quedó impregnada en las paredes.
Mi cuaderno está lleno de letras que hablan de vos
y mi lapicera no deja de escribirte.
Miro mi ventana
te encuentro.
Voy a la cocina
me pierdo.
Veo tu sonrisa en mi espejo,
y siento tus manos en mi cabello.
Hoy es otra noche en la te pienso.



9 de abril de 2017

9.

Podría ser cualquier día.           /9 de abril/
Podría ser cualquier número.    /9/
Podría ser cualquier mes.          /abril/                                 MIRAR ATRÁS
Sin embargo, no lo es.

Resuenan en mi cabeza.
¿Sabes por qué?
Hace un año comenzaba a mirarte, 
Si! fue el mes que no me conocías.
Imposible olvidarlo.
Ese mes que te miraba de lejos,
Que me empezaste a llamar la atención.
En el que no sabía tu nombre,
ni tu edad, ni que te gustaba ni que no.
Solo sabía que había algo en vos, que no tenia nadie más.

y 9, porque es nuestro número,
después de ese mes, 
ese día me animé
te conocí y te hablé.                                     Que lindo fue que hayas aparecido.
Que lindo es tenerte en mi vida.


8 de abril de 2017

¿Alguna vez...?

¿Alguna vez sentiste que alguien se convierte en tu debilidad? ¿Y qué no puedes elegirlo?
¿Alguna vez sentiste una mirada penetrante?¿Pudiste mirar con deseo?
¿Alguna vez sentiste que el tiempo se detenía si su mano rozaba tu piel? ¿Abrazaste a alguien con tanta fuerza que te sentiste completo?
¿Alguna vez sentiste que algo mágico recorría tu cuerpo cuando estabas cerca de una persona?
¿Alguna vez te sentiste débil? ¿Y a la vez, fuerte?
¿Alguna vez te reíste tan fuerte que te escondiste? ¿Alguna vez te reíste tanto que te dio miedo?
¿Alguna vez sentiste que podías confiar y contarle tus más íntimos secretos a una persona?
¿Alguna vez lloraste por no poder decir lo que sentías?
¿Alguna vez sentiste querer hacer algo y no poder por el simple hecho de tener miedo a que todo cambie?
¿Alguna vez te sentiste especial? ¿Te hicieron sentirlo?
¿Alguna vez sentiste que alguien te comprendía con la mayor razón de su ser?
¿Alguna vez sentiste que te llegaba un mensaje y sonreías sin razón?
¿Alguna vez te imaginaste que un desconocido podía volverse tan importante en tu vida?
¿Alguna vez sentiste que mirabas a alguien y no te cansabas?
¿Alguna vez miraste a alguien con tus últimas energías del día? ¿Fue lo más lindo que te pasó?
¿Alguna vez te dormiste pensando en una persona y te despertaste también pensando en ella?
¿Alguna vez te cruzaste a alguien sin pensarlo y se convirtió en tus pensamientos diarios?
¿Alguna vez sentiste que escuchabas la voz de una persona y te ponías feliz? ¿No querías dejar de escucharla?
¿Alguna vez quisiste tanto que sentías que te perdías?

Todas las respuestas te llevan a un solo lugar ¿verdad?
A mi también.

Fuiste, sos y serás mi mayor debilidad.

Estas y te vas.


Y acá me encuentro de nuevo, buscando alguna forma de entenderme o de entendernos.

Te vas y ya comienzo a sentirme extraña.

Es difícil ocultar y no poder expresar lo que me pasa en realidad.
Es difícil fingir que esta todo bien, cuando por dentro esta todo mal.

Mentirme a mi misma por vos, creyendo que es lo mejor.
Creyendo que así te lastimo menos.
Seguir sumando momentos incompletos y con miedo.
Estar tan cerca y lejos a la vez.
Mirarte con ojos que no dicen la verdad y aceptar sentimientos que son pura hipocresía.
No serte sincera y responder superficial.

Te vas y pierdo la fuerza, esa que tengo cuando estamos juntos.

Estas. Te observo.


Escucharte, reír, divertirnos, congelar el tiempo. Hablar de momentos mágicos y descubrirte.
Que me descubras, mirarnos y sonreír.

Hasta que te vas y me encuentro sola de nuevo, buscando otra forma de entenderme o de entendernos.


Estas.

Te vas.

Tsunami


Sentí su respiración congelada. Su frágil voz. Otra vez me hablaba de lo mismo. Se aproximaba un gran tormento del cual no procedía razón. O quizás si. Comenzaba a sentir eso que que hace días me venía ocurriendo. Doblamos en una esquina y otra vez, ahí estaba. No tenía que cerrar mis ojos para sentirlo, otra vez inundaba mi alma y comenzaba a crecer. Cada palabra suya alimentaba esa gran bestia temerosa llena de agua. Crecía y crecía sin poder medirlo. Como en mis sueños, no sabía como alejarme. Ni para donde dirigirme. Me quedé parada en medio de la arena y cerré los ojos. Cuando los abrí, volví. Estaba allí a mi lado...
¿Estas ahí? Me preguntó.
Si, respondí, pero no sé que decir.

26 de marzo de 2017

Ayer

Es fácil recordar el ayer, solo basta con mirar hacia un costado y ahí esta.
Y las palabras que quisiste decir ayer, hoy se desvanecen, se convierten en otras nuevas.
Te gusta refugiarte. ¿Te gusta ser quien sos hoy verdad? ¿Por qué tuviste que pasar?
Todos fuimos prisioneros de un ayer, que a veces pesa y otras veces te recuerda lo feliz que fuiste.
Aprendí a tomar mi camino y decidir que me gusta y que no gracias al ayer, ese ayer tan cercano que me grita fuerte que no tengo que ser quien no quiero, que observa y se asusta, ¡hay gente tan vacía, tan de ayer!
Me gusta mirar atrás y ver quien soy hoy, que fue lo que me transformó. Me gusta pensar en que ayer otra persona me hacia feliz, que otros pensamientos invadían mi mente, que tenia otras preocupaciones, pero que siempre mis sueños se mantuvieron intactos. Ellos no cambiaron. y no van a cambiar.
Ese ayer está siempre presente, pero justamente es un ayer. Porque tengo un ahora y un mañana. ¡Y me gusta que sea así!


Me haces falta.

Entre canciones tristes y fotografías viejas me encuentro.
Te siento un poco lejos y me da miedo. Miedo de que a partir de ahora sea así.
Que ninguna forme parte de la vida de la otra. 
Me cuesta dejar nuestros recuerdos atrás. 
Me cuesta encontrar lo nuestro en otro lugar. y tampoco quiero. 
¿Como es que la distancia se siente tanto? 
Cuando dijimos que nunca iba a ser así, que no lo íbamos a permitir.
¿Qué nos pasó? ¿Qué nos hizo tan débiles y nos ganó?
Un día al agarrarnos las manos, hicimos una promesa y no la olvido.
Ojala estés bien, 
aunque me duela en el alma el tiempo que estamos perdiendo.
Quizás, tan solo quizás sea necesario.
Te extraño con todo mi corazón. 
Me haces falta.

24 de marzo de 2017

Cuando es con vos.


                      Cuando es con vos.
Me siento libre, me siento bien.
Nos miramos y comienzo a sonreír.
Hasta que no aguanto y me río.
Nos reímos. Mostramos todos los dientes.
Acompañados de grandes carcajadas... como si nuestras almas gritaran de felicidad al estar cerca.
Porque...
Me siento libre, me siento bien.
                       Cuando es con vos.



23 de marzo de 2017

Me gusta sentirte cerca

Me gusta sentirte cerca.
Como una letra al lado de la otra en una oración.
Me gusta sentirte cerca.
Como las abejas de las flores en primavera.
Me gusta sentirte cerca.
Como cuando tu piel se conecta con la mía en mi habitación.
Me gusta sentirte cerca.
Como nuestros labios y dientes en risas.
Me gusta sentirte cerca.
Como tus ojos cuando iluminan los míos al mirarme tan fijamente.
Me gusta sentirte cerca, tan pero tan cerca, que pueda sentir tu cuerpo junto a mío sin darnos cuenta.
Me gusta sentirte cerca y ojalá, ojalá nunca te alejes.

22 de marzo de 2017

Oportunidad


Ni aunque quisiera, podría olvidarla. Aquel día, pasó en frente mio y se detuvo, mis ojos quedaron impactados por su belleza. Cerré los ojos, creí que estaba soñando. Los abrí, radiante, aún permanecía allí. Estaba comenzando a experimentar una sensación totalmente extraña. ¿tenía miedo?¿por qué? y de repente, sin dejarme vacilar, se fue. Comenzó a correr, correr y correr, muy rápido. Se alejó, pero aún podía distinguir esa brillante luz. No sabía que hacer, pero algo me decía que debía seguirla. En el camino, casi la pierdo de vista, pero la atrapé. Finalmente pude, me sentía contenta, me sentía bien.Esta vez con una gran sensación de alivio la miré fijamente y le pregunté su nombre. "Oportunidad" me respondió y automáticamente se dibujó una fiel sonrisa en mi rostro. Allí supe que era el momento y el lugar justo.. No me pregunten porqué, sin saber que hacer, solo la tomé. Ella con una gran sonrisa me dijo "tuviste suerte Lu, solo paso una vez."


Hay algo en vos que me enamora
Observo, me río y se me pasa la hora
Miro hacia atrás, recuerdo
Podría encontrar mil bellos momentos

Porque junto a ti he crecido
Detrás de cada árbol he reído
En cada hamaca he jugado 
Y alguna vez en un banco he besado

He compartido contigo
Muchas carcajadas
Grandes confesiones amigas
Y alguna noche de llanto

Pero sabes que es lo más lindo? 
Que todo aquello 
Regresa a mí mente 
Cada vez que te miro

No hay solo hojas y pavimento
Creo que lo has notado por lo que cuento


Nunca dejaras de ser 
Uno de mis lugares favoritos
Porque guardas dentro tuyo
Mis recuerdos más bonitos

Soy arte

Me gustaría que mires con mis propios ojos, que sientas lo que grita mi alma en silencio. Que me comprendas. 
¿Quién soy? ¿Que soy? ¿Acaso no lo sabes? ¿No descubres lo que se encuentra en la profundidad de mi ser? Que poco me has observado. Que poco me conoces. 
Siempre dije que quería ser artista, pero hoy me doy cuenta que no quiero, sino que siempre lo fui y que no puedo dejar de serlo. Sí, soy arte. Observo el mundo de diferente manera. Soy arte, abrazo con pinturas y pinceles. Soy arte, brindo música a través de mis pasos, de mi voz. Soy arte, porque bailo en cada rincón de mi habitación. Soy arte, porque la poesía se apodera de mí, de mis manos, invade mi mente y ataca mi corazón. Soy arte, porque cada detalle es motivo de diseño, de creación e imaginación... De un gran esfuerzo e inspiración. 
¿Quién soy? Soy arte, ¿me conoces? 
Que veo, ¿que siento? Pasión. 
El arte es libertad de expresión, es felicidad, es amor. 
 Solo vas a entenderme si estás dentro de esta jaula, dentro de este maravilloso lugar. Que nos hace reír y llorar. 
Me gustaría que mires con mis propios ojos, solo así observarías el bello paisaje, disfrutarías el instante, la mágica vida desde el arte. 

Dedicado a todos los que no podemos dejar de serlo, que amamos tanto que sufrimos, que estamos orgullosos de como nacimos. Que brindamos y somos arte. 
La gente va a intentar siempre lastimarte! 
No es fácil la vida del artista, muchas veces nos sentimos incomprendidos pero créanme al menos yo no sería otra cosa, no podría.



6 de marzo de 2017

Silencio

Habían pasado varios días y semanas.
Habían pasado dos meses en realidad.
Durante todo ese tiempo que no nos vimos, no hubo día en que no pensara en él. 
Pero lo fingí. 
Pretendí fingir, o quizás ocultarlo y dejar de darle tanta importancia.
Fue fácil mientras no nos vimos, 
fue fácil encontrar distracciones y personas de momento. 
Fue fácil hasta que sentí su piel de nuevo, su abrazo inigualable y su esencia especial. 
Fue fácil ocultar mi sentimiento estando lejos, a distancia y permaneciendo en otro lugar. 
Fue fácil mientras no veía su sonrisa suave y sus ojos impactantes. 
Fue fácil mientras no escuchaba su voz dulce tan cerca. 
Fue fácil hasta hoy.. 
Me había olvidado todo lo que generaba en mí, todas las sensaciones desconocidas que invadían mi cuerpo. Como podía transmitirme en tan solo horas una carcajada o un llanto. Porque con él me río muy fuerte, porque por él también lloro muy fuerte.
Me sentí viva, me siento feliz. y a la vez débil.
Me limité y me callé, no quería que salieran mis palabras. Esas dos frágiles palabras.
Esta vez preferí el silencio. 
Porque el frío silencio inundó mi cuerpo.
Y aunque hace rato lo venia pensando y sintiendo. No lo dije. No lo pude pronunciar.
Es fuerte y no creo lo pueda soportar.
Quizás soy yo la que no quiere sentirlo, o no sabe como expresarlo.
Acaso está mal? No lo sé, pero es mejor limitarse a callar.
Silencio.

16 de febrero de 2017

Rutina.

Esa maldita palabra que se interpone en nuestras vidas para enseñarnos que cuando ocurre, no trae nada bueno.
Es realmente horrible y más, cuando te aburrís de vos mismo.
Siento como si estuviera dentro de una nube grande bien gris, y que no hago más que rodearla sin poder ver el camino para atravezarla. Como si intencionalmente, me quedara ahí sentada sin pedir ayuda. Esperando, sin saber lo que espero. y mientras tanto, pasa el tiempo, queriendo que pase, pero ¿Para qué?
Necesito un incentivo en mi vida, un poco más de color, quizás un arcoiris. Y no lo veo.


10 de febrero de 2017

Llega el momento.

Y un día llega el momento, ese que creías que esperabas hace tiempo. Te despiertas y ya no eres la misma, perdiste una ilusión, el incentivo por el que hace meses venias luchando, y se desvanece. Dejas de pensar en él. Te sientes menos pesada, quizás más libre. Ya no es motivo de lamento ni de felicidad. Ya no piensas en escribirle ni mimarlo, ni querer saber como se siente. Pasa a ser otro más en tu vida.
Y así es como sucede repetidas veces, hasta que un día llegue otro momento, pero ese que no creías que esperabas, donde esa persona se convertirá en el amor de tu vida y no querrá que la saques de ella, ni de tus meses, días, ni segundos porque te tendrá en el primer puesto. Como un premio de oro que cuesta ganar.

20 de enero de 2017

Señales

Podría haber sido cualquier noche de salida del trabajo donde el cansancio abunda mis huesos y me pesan. Atender un negocio en plena temporada de verano con mil cosas que hacer, agota. Eran las 2 am, y mi cuerpo me pedía un delicioso helado frutal. Hacía demasiado calor. Como cuando tenes 5 años, lo pedí y lo tuve. Mi madre me acompañó, lo disfruté. Al llegar a casa, había muchos autos y gente saliendo de la casa de mi abuela y en ese instante recordé que había organizado una reunión. Odio perderme esas cosas. Ingresamos y mi abuela, se acercó con una sonrisa, me saludó y me dijo que había un chico que quizás me conocía de La Plata, y empecé a recalcular.
Entre la oscuridad se asomo una figura, no observé en detalle pero era apuesto y parecía de mi edad, era morocho y usaba una campera de cuero negra que le quedaba muy bien. Me agarró de la cintura y me dio un beso en la mejilla presentándose, sentí como un estremecimiento al irme. Me pareció cortés. Miré hacia atrás y ya se había ido con su familia.
Al pasar unas horas, me tuve que despertar para ir nuevamente al trabajo. Como de costumbre, me cambié, me cepille, lavé los dientes, y caminé tan solo unos pasos para toparme con la casa de mi abuela y desayunar. Mi cara de dormida asustaría a cualquiera. Mi abuela me recordó al chico de anoche que hasta entonces no había pensado, me miró con picardía y me dijo que era bonito. Restandole importancia dije que ni lo había mirado. Aunque es cierto que no me acordaba mucho de su rostro por tanta oscuridad.
Los días pasaron, y una noche, saliendo del trabajo me encontré con L, un amigo de verano, de espaldas, que hace mucho tiempo no veía, me acerqué  y nos quedamos charlando, resulta que era de La Plata también y en un momento de la conversación, me dijo que tenía un amigo suyo para presentarme. Lo cual nunca hubiera relacionado con el mismo de aquella vez. Al parecer eran amigos, y mi abuela le había hablado sobre mí y él. Quería que la tierra me tragase. Me estaba vendiendo. L me pasó su número y me fuí.
Mi torpe celular no reaccionó por una semana, y mientras tanto le saque información a mi abuela, y era cierto, había hecho un chiste acerca del chico y de mi, con los padres de mi amigo y de ahí se había enterado, todo se conectaba. Me daba miedo.
La cuestión es que me había comenzado a interesar el asunto, me intrigaba. Así que pregunté el nombre y apellido a mi abuela y lo encontré con facilidad en todas las redes sociales. Pero precisaba saber que onda él conmigo, porque tranquilamente podría haber sido todo intención de ella. Además de que mi presentación esa noche no había sido muy grata, ropa de trabajo y cabello todo desordenado con transpiración. Diug.
Cuando mi celular estuvo en optimas condiciones le mande un mensaje a L. Volvió a insitir con su amigo, no tuve mejor idea que decirle que yo era tranquila, o sea no dije ni que si ni que no, y ya no podía enviarle de nuevo otro mensaje, los minutos habían pasado e iba a quedar muy pesada, así que me reté sola y me fui  al trabajo, no hubo respuesta a la mía obviamente.
Al otro día estaba trabajando, por acomodar algo de la vidriera y cuando miro hacia afuera, pasó por en frente mío, no me vio a través del vidrio, pero yo si, hasta que se alejó. No lo podía creer! Tenia que conocerlo. Era una señal?
Cada vez estaba más ansiosa por saber que estaba sucediendo, y dicen que las respuestas llegan solas. Así que decidí esperar.
Luego de unos días, mis amigas me dijeron de dar unas vueltas con el auto, que me pasaban a buscar. La cosa es que cerramos el local y todavía no estaban ahí, así que me fui a la esquina con la esperanza de encontrarme a L, y de hecho ahí estaba, nos sentamos a hablar del trabajo y otras cuestiones, tenia ganas de preguntarle algunas cosas acerca del muchacho en cuestión pero no quería parecer demasiado interesada. Por suerte él lo hizo y me dio el pie. Me comentó que él en realidad había preguntado por mi, y una sonrisa interna se dibujó en mi rostro. Sonó una bocina. Eran ellas, tuve que irme. Al entrar les conté la historia. Esa tarde le había pasado una foto a una de ellas, y me dijeron que lo habían visto unas cuadras atrás. Podría todo coincidir tanto de mera casualidad?
No lo creo, pero sin embargo aún no lo volví a ver. Aunque pasaron solo dos días, pero mi ansiedad hace que me descontrole con facilidad. Tengo que aprender a ser paciente, y dejar que las cosas pasen o no. Vamos despacio para encontrarnos.

Esperar.

Luego de cada ilusión, necesito otra. Mi corazón no entiende de soledad. 
Estoy desesperando porque no quiero que otra vez me ocurra lo mismo. Los días venían calmos, sin pensar en nadie, y de pronto aparece alguien con quien complicarme. 
Como cuando vas a una tienda y te gusta algo, así empiezo a necesitar a ese alguien, como si lo quisiera comprar. Siempre encontraba la forma de conseguirlo, y más si sabía que el objeto de interés también encontraba eso en mí. Es una horrible comparación, lo sé. Pero es como una atracción magnética, que se apodera de mí, y cuando más se complica, más ansiedad invade mi cuerpo. 
Por más que me este muriendo, esta vez no pretendo buscar, tan solo esperar...

12 de enero de 2017

No es donde sino con quien.



Estaba mirando el cielo, eran alrededor de las 5 de la madrugada y ya se vislumbraban algunos rayitos de sol entre las nubes, sentía fielmente la brisa desordenando mi cabello y el sonido tan particular de las olas acompañando el momento. Para cualquiera podría haber sido mágico, de película, pero no, no era con quien deseaba compartirlo. Sus manos frías y llenas de desconocimiento invadían mi cuerpo en pleno desconcierto. Como llegué a esto?

 La espera había alcanzado el punto límite. Andrea estaba sentada en la esquina de la vereda con cara de poca satisfacción, habíamos llamado a un remis hacía 20 minutos atrás. El destino era grato y desconocido, era mi primera vez concurriendo al lugar. Habia escuchado buenas recomendaciones pero no imaginé que sería tan extravagante.
 A las 3 de la madrugada pagamos la entrada y estábamos entrando al salón. Mi mente no reconocía ningún rostro, la música estaba muy fuerte, y a los primeros pasos te topabas con gran cantidad de cuerpos danzantes, de sonrisas salseras y un ritmo latino de gran admiración. Mis ojos quedaron maravillados frente a tal demostración artística.
Fuimos a la barra y pedimos una cerveza, luego otra. Por cierto, me gustaba mucho. Mientras disfrutaba de un vaso bien frío y la compañía de una nueva futura amiga, no podía creer lo que estaba observando. Hermoso es bailar y más aún en pareja. Lo sorprendente era que los hombres sacaban a las mujeres, y si querías bailar tenias que esperar a que alguien apareciera. Me sentí en una película de época. Mi cuerpo estaba empezando a despertar y quería con todas sus ganas moverse. Aunque siendo nueva, era difícil que alguien se animara.
 Andrea había ido gran centenar de veces, y conocía a todos. Recibía saludos, apodos y demás, de parte de la mayoría. Ella comenzó a hablar, bailó un par de temas, y yo me quedé sentada observando. Pocas veces había visto algo así, cuerpos moviéndose al unísono en una canción. Sonrisas tan grandes y amplias, dignas de admiración.
Miré hacia un costado y sentí la presencia de alguien frente mío, ¿Querés bailar? me preguntó amablemente un muchacho de baja estatura y de apariencia física menor a la mía. Con gran entusiasmo, me levanté del asiento y acepté. Me tomó de las manos y nos dejamos llevar por la música. Su mirada estaba perdida y no parecía estar atento a los pasos. Me desilusionó un poco. Quizás era chico, tímido o no de los mejores bailarines, pero lo disfruté. Al terminar la canción, volví a mi lugar.
Andrea ya estaba agitada, pero quería seguir. Me preguntó que tal me había ido cuando de nuevo la sacaron a bailar. Creí que eso había sido todo, hasta que vino un muchacho moreno, muy simpático con una sonrisa muy particular que sin preguntarme, me llevó al medio de la pista. Lo había visto bailar antes y tenia conocimiento, se movía bien. Pude seguirlo al principio, pero se me dificultó después. La bachata no era tan fácil como parecía. Sin embargo, lo disfruté muchísimo. Nunca había bailado tan cerca de alguien que no conocía. Le costó despegarse de mí, quitar sus manos de las mías. Pero la canción ya había terminado y cuando me di vuelta, un hombre robusto mayor que yo, me tomó por sorpresa. Ahora tocaba una canción de salsa super alegre. Parecía que él se dedicaba a eso, era profesor o eso había oído de Andrea. Aunque lo noté de inmediato, me llevaba y guiaba muy profesionalmente, y marcaba los pasos para que los aprendiera, me reí y aprendí un montón.
Por tercera vez había terminado, me volví a mi sitio y luego al baño. Cuando volví, Andrea estaba bailando con aquel muchacho de sonrisa particular, pero esta vez los ví dialogar demasiado. Me acerqué y nuevamente me senté. Bailaban muy bien.
La perdí de vista, y al levantarme oí una voz. ¿A donde vas? escuché y al mirar, era él. Me agarró nuevamente sin permiso y posó sus manos en mi cintura. Primero un giro, luego acercamiento y estábamos bailando otra vez. Sabía llevar la situación, y no parábamos de sonreír. La danza es algo que me conmueve y llena de felicidad. Me miraba de forma muy intensa y entre sonrisas me dijo que era muy linda. Comenzamos a hablar entres pasos, y al terminar la canción me dijo de ir fuera. Tomé mi abrigo y nos dirigimos a un puente frente al mar. Me senté de un lado y él se puso en frente. Comenzamos a hablar de nuestros pasatiempos y gustos. No dejaba de observar el mar, oírlo era mi perdición. Le dije que me gustaba el cine, la comedia musical y por ende, cantar. El me comentó que era apasionado por la medicina y la obstetricia.
Cada vez se situaba más cerca y me pidió que le cantara. No suelo hacerlo frente a desconocidos, pero debo admitir que no era porque él resultara especial, sino porque la comedia musical había congelado mi timidez por completo. Sus ojos brillaban, le había gustado. Yo no me sentía del todo cómoda, algo presentía que no estaba funcionando. Giré y me me puse a ver el mar nuevamente. No lo miraba demasiado como cuando bailábamos. Me hacía feliz bailar, no su compañía. Me rodeó con sus brazos y me dijo que estaba por amanecer...
Estaba mirando el cielo, eran alrededor de las 5 de la madrugada y ya se vislumbraban algunos rayitos de sol entre las nubes, sentía fielmente la brisa desordenando mi cabello y el sonido tan particular de las olas acompañando el momento. Para cualquiera podría haber sido mágico, de película, pero no, no era con quien deseaba compartirlo. Sus manos frías y llenas de desconocimiento invadían mi cuerpo en pleno desconcierto. Sentí su rostro cerca del mío y cuando me quise dar cuenta me estaba besando. Mis ojos estaban cerrados pero mi mente no dejaba de molestarme, sus labios estaban fríos y no era lo que yo quería o de quien quería. Abrí los ojos, como nunca antes, y me alejé. El momento era tierno y bello. Pero algo andaba mal conmigo. Estaba amaneciendo y el sol hacia que el mar brillara, era perfecto. El tenía toda la intención de quedarse y posó su mano cubriendo la mía. Cuando Andrea apareció, yo la quité. Bajamos los tres, y caminamos hasta la orilla. El nos tomó una fotografía que todavía tengo guardada. Muy bella por cierto. Colorida.
Ella se alejó y me hizo señas de que nos teníamos que ir, él me quiso abrazar queriendo invitarme a hacer algo luego. Yo me negué, lo saludé en la mejilla y me fui corriendo...

Esa noche me dejó una gran reflexión. Lo estuve pensando y creo que es cierto.
Las personas hacen mágicos a los momentos. 

Y en ese instante, te extrañé.

Hoy toca soltarte la mano...

... con la que me agarraste fuerte a los seis. Sé que muchas veces lo dije, muchas veces quise sentirlo y siempre me costó asumirlo. Encontr...